Previa Mundial 2026
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Panamá/El torneo más grande de la historia del fútbol no solo ha repartido goles y sorpresas sobre el campo. Fuera de él —y a veces dentro— el Mundial 2026 ha generado una colección de momentos insólitos, récords impensados y personajes que se robaron el show sin usar botines.
El balón oficial del torneo, el Adidas Trionda, rompió con todo lo conocido: no solo hay que inflarlo, también hay que cargarlo. El balón contiene un sensor interno que registra datos 500 veces por segundo y necesita ser enchufado durante al menos 90 minutos para durar seis horas en juego. Ese sensor, combinado con cámaras de rastreo instaladas en los estadios, permite detectar posiciones de fuera de juego con una precisión de apenas 10 centímetros —cuatro veces más exacto que en Catar 2022. Es la primera vez en la historia del fútbol que el balón de un Mundial funciona con batería.
A 38 años y a días de cumplir 39, Lionel Messi reescribió los libros de historia. Primero empató y luego superó el récord de 16 goles que el alemán Miroslav Klose sostuvo durante 12 años, convirtiéndose en el máximo anotador histórico de los Mundiales masculinos. El proceso arrancó con un hat trick ante Argelia en el debut argentino —el de mayor edad en lograr esa marca en la historia del torneo— y se completó con un doblete ante Austria. Su cuenta en este Mundial 2026 ya suma 5 goles en dos partidos, y acumula 18 en toda su carrera mundialista a lo largo de seis ediciones.
Mientras la mayoría de los hinchas llegaron en avión, Jakob Alberti, de 26 años, eligió la bicicleta. El joven de Karlsruhe, Alemania, recorrió más de 25,000 kilómetros en casi dos años, atravesando 27 países en cuatro continentes para llegar a Houston justo a tiempo para ver a Alemania en el Mundial. Su travesía incluyó inundaciones en Tailandia y etapas en el desierto, y se convirtió en una de las historias más emotivas del torneo antes de que sonara el primer silbatazo.
La imagen fue tan poderosa como el marcador fue desigual. Curazao, la pequeña isla caribeña de apenas 150,000 habitantes, anotó su primer gol en la historia de la Copa del Mundo ante nada menos que Alemania, aunque terminó cayendo 7-1. La foto de un único hincha de Curazao celebrando en solitario en Berlín mientras el resto del mundo miraba se volvió viral en cuestión de minutos. Un gol, una nación, una eternidad.
Los hinchas de Escocia —en su primer Mundial desde 1998— convirtieron cada ciudad sede en una fiesta permanente. Unos 8,000 seguidores escoceses marcharon desde un bar local hasta el estadio de los Miami Marlins para ver un partido de béisbol, adaptaron sus canciones para apoyar al equipo local y se ganaron el elogio del propio lanzador titular, Tyler Phillips. Antes, ya habían vaciado varios bares en Boston. La Tartan Army demostró que, independientemente del resultado en la cancha, hay hinchas que siempre ganan