Una mirada al TPC de Panamá con Estados Unidos, ¿Por qué los productores están preocupados por el 2026?

Producción agropecuaria

Panamá pide renegociar el Tratado de Promoción Comercial con Estados Unidos
Panamá pide renegociar el Tratado de Promoción Comercial con Estados Unidos / Foto cortesía

Ciudad de Panamá, Panamá/Mientras que las autoridades agropecuarias no cesan en su empeño de crear “mesas de trabajo” para tratar de renegociar el Tratado de Promoción Comercial con Estados Unidos (TPC), que los estadounidenses han reiterado que no es posible, el arancel de algunos productos nacionales está a escasos 3 años de llegar a cero.

En el 2026 la desgravación arancelaria a 0% tocará a las puertas de la carne bovina deshuesada, del maíz, de la carne de cerdo, de la leche fluida y del concentrado de tomate, dejándolos desprotegidos ante la importación.

Hoy día, el arancel de la carne bovina deshuesada es de 7.5%, el del maíz está en 12%, la carne de cerdo en 23.3%, la leche fluida en 25.7% y el del concentrado de tomate en 24.3%.

Cuando en octubre del 2012 entró en vigencia el entonces llamado Tratado de Libre Comercio entre ambas naciones, que fue firmado en junio de 2007, los citados productos tenían una protección arancelaria de 25%, 40%, 70%, 60% y 81%, respectivamente.

Ya estamos sufriendo los embates de este desgravamen, como si estuviéramos en un libre comercio, pues la cuota arancelaria ha permitido la importación de más de 5 mil toneladas de cerdo, a pesar de que este año el arancel está en promedio de 23.3%”, indicó Juan Guevara, presidente de la Asociación de Porcicultores Unidos de Panamá.

Ganado Mida
Ganado Mida / La carne de res panameña estaría entre los productos afectados.

Guevara añadió que ya los números rojos comienzan a aparecer en la contabilidad de los productores, y lo más lamentable es que lo que está escrito en el TPC no da margen a maniobras, toda vez que las autoridades estadounidenses han sido enfáticas al señalar que no están dispuestas a ningún tipo de renegociación y menos de revisión.

Ante esta realidad, sostuvo que ahora más que nunca hay que buscar las estrategias a nivel de gobierno para hacer todas las cosas que se han dejado de hacer y que gobierno tras gobierno, “en un acto de complicidad”, han apoyado a que este tratado siga su curso, obviando mecanismos que contempla la Organización Mundial de Comercio.

Respecto a la carne bovina deshuesada, cuyo arancel de protección también llega a su fin en el 2026, el secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), Euclides Díaz, informó que toda la carne que se importa desde Estados Unidos viene en ese estado, tanto deshuesada con hueso, cortes con hueso y cortes sin hueso, “y lo que está llegando son cortes caros”, ya que lo traen los hoteles y algunos restaurantes.

Panamá, agregó, es un país con buena carne, que tiene un excedente exportable, e incluso se está “trabajando duro” para mejorar aún más la calidad.

Entre las desgravaciones arancelarias que igualmente  preocupan a los productores está la del arroz y la de los cuartos traseros de pollo, mejor conocidos como muslo encuentro, que llegarán a un arancel de 0% en el 2031 y en el 2029, respectivamente.

Augusto Valderrama, ministro de Desarrollo Agropecuario, comentó que el gobierno no está pidiendo que se revise todo el tratado, sino solo cuatro rubros -arroz, carne de cerdo, productos lácteos y avícolas-, que representan el 50% del Producto Interno Bruto agropecuario y que generan empleos e impactan directamente en la economía de unos 4 millones de habitantes, en un país donde el 15.7% del empleo se genera en el sector agropecuario.

Semanas atrás, de visita en el país, la subsecretaria de Agricultura para el Comercio y Asuntos Agrícolas en el Exterior de Estados Unidos, Alexis Taylor, reiteró que las próximas reuniones que se tengan con Panamá serán para implementar y no para renegociar el TPC.

Hasta el momento, Valderrama ha instaurado al menos dos “mesas de trabajo” para tratar de buscar alternativas que aminoren los efectos del TPC en la producción agropecuaria del país, sin aparentes resultados.

En septiembre de 2021 el gobierno creó una “mesa de trabajo” para analizar rubro por rubro los impactos que tendría el TPC, y cuya tarea fundamental era la de salvaguardar estos productos, explicó una fuente del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, que pidió la reserva de su nombre.

A esta mesa, siempre según el informante, no se le dio seguimiento, siendo la última reunión en octubre de ese año, por lo que ante la falta de convocatoria uno a uno de los integrantes se salió, incluso de un WhatsApp grupal que mantenían.

Ya en marzo de ese año el gobierno panameño había entregado notas formales a las autoridades estadunidenses solicitando la revisión de los términos y condiciones del calendario del TPC.

Una de las bajas más comentadas que hasta el momento ha provocado el tratado se dio en 2006, cuando el actual mandatario, Laurentino Cortizo, puso pies en polvorosa y renunció como ministro de Desarrollo Agropecuario durante las negociaciones, alegando que sus vínculos con el sector agropecuario no le permitían estar de acuerdo con la firma de este tratado, de acuerdo con reportes de prensa de la época.

Cortizo fue reemplazado por Guillermo Salazar, quien en marzo del año pasado fue nombrado por el hoy presidente de la República como director del Instituto de Planificación para el Desarrollo, organismo adscrito al Ministerio de Economía y Finanzas.

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