Daddy Yankee no asistió a la boda de su hija Jesaaelys y reaviva la crisis familiar

Las reacciones en redes sociales no se hicieron esperar. Mientras algunos usuarios defendieron la decisión de Jesaaelys de mantener distancia, otros lamentaron que el intérprete de Gasolina no estuviera presente en un momento tan significativo.

Daddy Yankee
Daddy Yankee / AFP

La boda de Jesaaelys Ayala, hija mayor del ícono del reguetón boricua, Daddy Yankee, no solo marcó uno de los momentos más importantes de su vida personal, sino que también volvió a poner en evidencia una profunda fractura familiar que lleva meses siendo tema de conversación pública.

La creadora de contenido, de 29 años, contrajo matrimonio con su pareja Carlos Olmo en una ceremonia íntima celebrada el pasado 4 de octubre de 2025, una fecha que ella misma describió como inolvidable, aunque marcada por una ausencia que no pasó desapercibida: la de su padre.

A través de su cuenta de Instagram, Jesaaelys compartió un carrusel de imágenes de la boda, acompañadas del mensaje: “Octubre 4, 2025. Me casé con el amor de mi vida”. En las fotografías se aprecian distintos momentos del enlace, caracterizado por una estética sobria, romántica y cuidadosamente planeada. Sin embargo, entre los asistentes no aparece Ramón Luis Ayala Rodríguez, nombre real de Daddy Yankee, lo que avivó especulaciones sobre el estado de su relación con su hija.

La ausencia del artista no fue el único detalle que llamó la atención. Tampoco aparecen sus hermanos Yamilet Ayala, fruto de una relación anterior del cantante, ni Jeremy Ayala, el menor del matrimonio entre Daddy Yankee y Mirredys González. Este último, además, no acompañó a Jesaaelys al altar, un rol que finalmente asumió su madre.

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Fue precisamente Mirredys González quien entregó a su hija en el altar, un gesto que muchos interpretaron como una muestra de respaldo absoluto en medio del conflicto familiar que atraviesan desde el proceso de divorcio entre ella y el cantante. Desde que Daddy Yankee inició acciones legales contra su exesposa por presuntos manejos irregulares en empresas como El Cartel Records y Los Cangris, la relación entre los miembros de la familia se ha visto seriamente afectada.

Las reacciones en redes sociales no se hicieron esperar. Mientras algunos usuarios defendieron la decisión de Jesaaelys de mantener distancia, otros lamentaron que el intérprete de Gasolina no estuviera presente en un momento tan significativo. Entre los comentarios destacados se leía: “Duele ver los comentarios de su padre. Señores el árbol genealógico también se poda”, “Lo más triste no es lo que se publica, sino lo que se oculta”, “Ella sabrá sus razones y hay que diferenciar el artista de la persona”, “Qué triste, un día tan importante y la entrega la mamá sin la compañía del papá y los hermanos” y “La gente siempre opinando… Nadie conoce el fondo de la olla mejor que el cucharón”.

La tensión entre padre e hija ya había sido confirmada públicamente meses antes. A comienzos de 2025, Daddy Yankee reconoció que su vínculo con Jesaaelys estaba deteriorado. Poco después, ella misma ratificó esa versión en su canal de YouTube con un testimonio contundente: “En verdad es horrible la situación en la que me puso una persona que yo amo con todo mi corazón. Y de esa misma manera que él dijo que nuestra relación está lacerada, yo confirmo que está super lacerada está más que lacerada y él sabe por qué”.

Más allá de la controversia, la boda fue un reflejo del estilo personal de la influencer. Jesaaelys lució un vestido blanco largo, con falda drapeada y escote en V adornado con perlas en forma de gota. Optó por un recogido alto con mechones sueltos, maquillaje natural y una manicura francesa con delicadas aplicaciones que armonizaban con la pedrería del vestido. Complementó su look con pendientes largos y dejó que sus anillos, incluido un impresionante diamante corte cushion, fueran los protagonistas.

Carlos Olmo, por su parte, eligió un atuendo negro poco convencional, con camisa de manga corta y pantalón ligeramente oversized, aportando un aire moderno al conjunto. El ramo de la novia combinó follaje, calas blancas y alliums púrpura, cerrando una celebración discreta, elegante y profundamente simbólica.

La boda de Jesaaelys Ayala no solo selló una historia de amor, sino que confirmó una realidad familiar compleja que, al menos por ahora, sigue sin reconciliación a la vista.

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