Tras incidentes en Chepo, MiAmbiente refuerza capacitación sobre cocodrilos

MiAmbiente mantiene las jornadas de educación ambiental como una de las herramientas para que las comunidades conozcan el comportamiento de los cocodrilos, reconozcan situaciones de riesgo y adopten prácticas que permitan reducir los conflictos con esta especie.

Avistamientos de cocodrilos preocupa a la población / TVN

La prevención de incidentes con cocodrilos llegó a las aulas. MiAmbiente capacitó a estudiantes universitarios y graduandos del Instituto Profesional y Técnico México-Panamá sobre el comportamiento de estos reptiles, las conductas de riesgo y las medidas de prevención que deben aplicar las comunidades, en una jornada desarrollada tras los recientes casos registrados en Chepo.

La actividad abordó, además, las conductas que pueden aumentar el riesgo de encuentros, el manejo adecuado de los residuos derivados de la pesca y las medidas de mitigación que debe adoptar la población ante la presencia de estos reptiles.

Aida Magaña, directora regional de MiAmbiente en Panamá Este, destacó la importancia de llevar información científica a las comunidades y centros educativos, particularmente ante la circulación de contenidos en redes sociales que pueden generar percepciones equivocadas sobre el comportamiento de los cocodrilos.

Por su parte, Zorayda Jiménez, directora nacional de Cultura Ambiental de MiAmbiente, señaló que conocer el comportamiento de la especie es fundamental para prevenir incidentes y adelantó que la institución continuará con acciones de educación ambiental en comunidades y centros educativos.

¿Qué está provocando la concentración de cocodrilos?

La investigadora Miriam Venegas Anaya, del Centro de Investigaciones Hidráulicas y Técnicas de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), explicó que la percepción de un aumento en la presencia de cocodrilos debe analizarse a partir de información científica y registros de campo.

La especialista, conocida como la “doctora cocodrilo”, explicó que las poblaciones de estos animales fueron reducidas durante décadas debido a la cacería, pero posteriormente las medidas de protección, junto con la transformación de los hábitats y la disponibilidad de alimento, favorecieron la concentración de ejemplares en determinados puntos.

Uno de los principales llamados de los expertos está dirigido a las comunidades pesqueras.

“Lo primero que hay que hacer es no alimentar a los cocodrilos. No limpiar los peces ni tirar los desechos al río”, explicó Venegas.

Cocodrilos bajo el agua
Cocodrilos bajo el agua / TVN

La recomendación es establecer áreas apropiadas para disponer de los residuos y evitar la limpieza de pescado en las inmediaciones de los puertos.

El caso de Coquira

En el puerto de Coquira, uno de los puntos señalados por los expertos, la concentración de cocodrilos debe analizarse tomando en cuenta las condiciones que favorecen su permanencia.

Venegas advirtió que retirar a los animales sin atender las causas que los atraen podría no resolver el problema.

La investigadora también alertó sobre las consecuencias ambientales de arrojar residuos orgánicos al río.

Si esta práctica continúa, explicó, la acumulación de materia orgánica puede deteriorar la calidad del agua y provocar afectaciones a peces, larvas y camarones.

Monitoreos buscan explicar dónde se concentran

Investigadores de la UTP, en coordinación con MiAmbiente y con apoyo de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), han realizado monitoreos de cocodrilos en ríos de las principales cuencas del Pacífico panameño.

Los resultados de estas investigaciones están próximos a publicarse.

Entre los sitios donde se han observado mayores concentraciones figuran ríos con puertos pesqueros y sectores próximos a instalaciones camaroneras.

Uno de los ejemplos está en el río Grande de Coclé, donde los investigadores identificaron 36 cocodrilos en un kilómetro de recorrido en la zona de la desembocadura. La presencia de alimento disponible en el sector sería uno de los factores asociados a esta concentración.

Protocolo ante interacciones con humanos

MiAmbiente también explicó el alcance del Protocolo de Contingencia para el Manejo de las Interacciones Negativas entre Cocodrilos y Seres Humanos, que establece medidas de vigilancia, evaluación y seguimiento de ejemplares considerados problemáticos.

El protocolo también contempla el control de las fuentes de alimentación que pueden favorecer la permanencia de estos animales en determinados lugares.

Para las autoridades ambientales, el objetivo no es únicamente responder cuando ocurre un incidente, sino reducir las condiciones que favorecen los encuentros entre personas y fauna silvestre.

Por ello, MiAmbiente mantiene las jornadas de educación ambiental como una de las herramientas para que las comunidades conozcan el comportamiento de los cocodrilos, reconozcan situaciones de riesgo y adopten prácticas que permitan reducir los conflictos con esta especie.

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