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Ciudad de Panamá/Peluches, carteras, bolsos, llaveros, tazas y otros artículos confeccionados a mano forman parte del trabajo diario que realizan personas privadas de libertad dentro del proyecto Remenditos, una iniciativa enfocada en fortalecer los procesos de resocialización mediante la capacitación y el trabajo productivo, mediante el "Plan Libertad", impulsado desde el Ministerio de Gobierno.
De lunes a viernes, participantes provenientes de distintos centros penitenciarios de la capital, entre ellos Tinajitas y El Renacer, se trasladan al taller para elaborar una amplia variedad de productos que posteriormente son comercializados en ferias organizadas en diferentes puntos del país.
En el taller, los privados de libertad aprenden y desarrollan habilidades en áreas como costura, bordado, serigrafía y sublimación, además de la confección de los tradicionales peluches Remenditos, uno de los productos más representativos del programa.
Gregorio, uno de los participantes del proyecto, explicó que todos los artículos son elaborados por personas privadas de libertad como parte de su proceso de formación y reinserción.
"Fabricamos lo que son los Remenditos, que son estos peluches que ven aquí. Son elaborados por manos de privados de libertad", detalló.
La elaboración de cada pieza requiere un proceso organizado que inicia con el corte de los materiales y continúa con el ensamblaje, costura y acabado final de cada producto.
Según explicó Gregorio, la confección de algunos modelos demanda tiempo, precisión y paciencia debido a la cantidad de piezas que deben unirse para formar cada figura.
Como parte de la producción diaria, los participantes confeccionan entre 40 y 60 peluches por día, dependiendo de la demanda existente y de los modelos requeridos para las próximas ferias.
La producción incluye distintas figuras, entre ellas pollitos, conejos y otros diseños que varían de acuerdo con las necesidades del inventario y las solicitudes de los eventos de venta.
El taller también cuenta con un área de exhibición donde se organizan los productos terminados antes de ser distribuidos a las ferias. Allí se exhiben peluches, bolsos y otros artículos confeccionados por los participantes.
Recientemente, los integrantes del proyecto participaron en una jornada de ventas que se extendió por varios días y que, según relataron, tuvo una buena aceptación por parte del público.
"Fue bastante aceptada por la sociedad", comentó Gregorio al referirse a una de las más recientes actividades de comercialización.
Entre los productos disponibles se encuentran las populares mochilas de Remenditos, que tienen un valor aproximado de 20 dólares e incluyen un peluche que viene con un certificado de nacimiento. También se ofrecen bolsos con accesorios complementarios, cuyos precios oscilan entre 20.00 y 25.00 dólares.
Las ventas se realizan de forma periódica en ferias organizadas por la coordinación del proyecto, que define las fechas y los lugares donde serán exhibidos los productos.
Más allá del aprendizaje de un oficio, los participantes destacan el impacto que la iniciativa ha tenido en sus vidas y en su preparación para una futura reintegración a la sociedad.
Gregorio, quien cumple una condena y participa diariamente en el programa, aseguró que la experiencia ha representado un cambio significativo tanto para él como para otros compañeros.
Según explicó, muchos privados de libertad aspiran a integrarse a este tipo de iniciativas porque las consideran una oportunidad para adquirir conocimientos, desarrollar habilidades laborales y demostrar que pueden aportar positivamente a la sociedad.
"Todos quieren estar en el Plan Libertad", subrayó Gregorio. Asimismo, señaló que el proyecto les permite ser vistos más allá de los errores que los llevaron a prisión y les brinda herramientas para construir nuevas oportunidades una vez culminen sus condenas.
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