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Durante su presentación, el artista canadiense Justin Bieber dejó al descubierto un tatuaje en la parte superior de su espalda que rápidamente se convirtió en uno de los temas más comentados de la noche. Para muchos espectadores, la imagen tatuada guarda un notable parecido con el rostro de su esposa, Hailey Bieber.
Bieber interpretó “Yukon” con una puesta en escena deliberadamente austera. Subió al escenario usando únicamente boxer shorts, calcetines y una guitarra eléctrica, acompañado por una base rítmica mínima. Esta elección permitió que las cámaras captaran en repetidas ocasiones su espalda, donde se aprecia un diseño en tinta negra que varios asistentes y usuarios en redes sociales asociaron con una fotografía de Hailey Bieber publicada en la portada de marzo de 2020 de la revista Elle.
Las reacciones no se hicieron esperar. En la plataforma X, una usuaria escribió: “¿Me estás diciendo que Justin Bieber acaba de subir al escenario solo con unos pantalones cortos, con una guitarra morada, ha cantado, ha puesto cara y ha estrenado el nuevo tatuaje de la cara de su mujer en la espalda? Rey”.
Otro comentario añadió: “La calidad de la cámara no fue lo suficientemente clara como para distinguirlo, pero ahí tienes una razón por la que salió sin camisa”. Sin embargo, no todos coincidieron en la interpretación. Algunos usuarios bromearon con que la figura no se parecía a Hailey, sino a una imagen religiosa. Un mensaje viral decía: “Parece un niño de catequesis intentando dibujar a Jesús de memoria”.
A lo que otro usuario respondió: “La has hecho parecer un Jesús bien afeitado”. Hasta el momento, ni Justin Bieber ni Hailey Bieber han confirmado públicamente el origen o el significado del tatuaje. Aun así, durante la ceremonia, Hailey publicó una historia en Instagram que fue interpretada como un gesto de apoyo directo a su esposo. El mensaje decía: “Esa es mi bebé”.
Para muchos seguidores, el tatuaje cobra aún más sentido al recordar una entrevista concedida por Hailey Bieber a la revista Elle en 2020, donde relató cómo retomó su relación con Justin en 2018 tras un periodo de distanciamiento. En esa conversación, Hailey explicó: “Hubo una época en la que nuestras vidas parecían ir en direcciones muy distintas”.
Y añadió: “Nos encontramos en una conferencia en Miami; era la primera vez que nos veíamos en un tiempo”.
Recordó también un intercambio clave entre ambos: “Recuerdo que le dije: ‘Quiero que siempre seamos amigos’. Él respondió: ‘No vamos a ser amigos’. Yo pensé: ‘¿Ah, sí?’”.
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En la misma entrevista, Hailey reflexionó sobre la evolución de su relación y afirmó: “Me sorprendió cuánto había madurado. Yo también había crecido. Siempre fue alguien a quien quise y amé profundamente. Obviamente, requirió trabajo y superar cosas entre nosotros, pero valió mucho la pena… Es un hombre increíble y un compañero excepcional para la vida”.
La pareja lleva siete años de matrimonio y tiene un hijo, Jack, nacido en agosto de 2024. Antes de la ceremonia, ambos caminaron juntos por la alfombra roja con atuendos negros coordinados. Justin lució un traje Balenciaga de silueta amplia, mientras que Hailey apostó por un vestido negro sin tirantes de Alaïa, con una pequeña cola y zapatos de punta a juego.
La presentación de Bieber en los Grammy 2026 fue especialmente significativa tras su retiro parcial de los escenarios. En 2023, el cantante suspendió la etapa final del Justice World Tour y redujo notablemente sus apariciones públicas. Durante ese tiempo, se enfocó en su salud, su vida familiar y la crianza de su hijo.
En esta edición, Justin acumuló cuatro nominaciones: mejor álbum vocal pop, álbum del año, mejor interpretación pop solista y mejor interpretación R&B. En su historial ya figuran dos premios Grammy: uno en 2016 por “Where Are U Now” y otro en 2021 por “10,000 Hours”.
Tras su comentado regreso, el artista se prepara para su próximo gran desafío: encabezar el festival Coachella en abril, donde se espera una nueva presentación que, como en los Grammy, podría volver a generar conversación más allá de la música.