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Panamá/El Adviento es una tradición cristiana que simboliza la preparación espiritual para la Navidad. Se representa mediante un círculo de ramas verdes con cuatro velas que se encienden progresivamente cada domingo del Adviento. Encender la corona es un rito familiar o comunitario: las familias se reúnen, leen un pasaje bíblico y encienden la vela correspondiente.
El fray Javier Mañas recordó que “hay cuatro velas; la primera es la morada, que significa la esperanza, el color del Adviento que viene: la esperanza, la paz, el amor y la alegría. La tercera vela siempre es el rosado porque se celebra el domingo de la alegría y entonces el rosado nos viene a manifestar ese color, la alegría, la alegría que ya está cerca, que ya llega. Y esos son los cuatro colores que son las cuatro velas, tres moradas y una rosada que es el tercer domingo del Adviento. Según las costumbres, luego también el día de Navidad hay una blanca en el centro que viene a representar esa luz de Cristo y es recorrer el tiempo de Adviento para encontrar la luz verdadera que es Cristo”.
La corona de Adviento debe ser bendecida antes de comenzar el tiempo litúrgico, aunque también puede realizarse una bendición en casa. El ritual se centra en pedir a Dios que infunda luz en los corazones de los fieles mientras se preparan para recibir a Cristo.
En esta ocasión, 29 estudiantes del sexto A de la escuela Nuestra Señora de Fátima, ubicada en El Chorrillo, trabajan en conjunto con su maestra consejera y su maestra de religión para confeccionar su propia corona de Adviento. Cada uno de ellos conoce el significado de las velas y del follaje verde, y espera que el próximo domingo puedan encenderlas en familia.
Los estudiantes mostraron con entusiasmo la corona que elaboraron y explicaron el valor espiritual y familiar que tiene para ellos.
Una alumna compartió que “la corona de Adviento, además de ser un símbolo religioso, también representa la paz familiar que todos tenemos en nuestros hogares, gracias a que la familia se puede unir y puede estar en completa oración, o sea, una unión completa con Dios”.
Otra indicó que “es un objeto familiar. Yo he visto a mi familia también confeccionándola, a mi abuela, y me gustó”. Un tercer estudiante contó su experiencia creativa: “Seleccioné mis propios materiales y también utilizamos poco reciclaje porque unos materiales también los usaba de otras coronas y las velas también eran de mi familia”.
La elaboración de la corona no requiere muchos materiales y todo depende del gusto de cada familia, siempre respetando su simbolismo.
Sharon López, decoradora, explicó que “para confeccionar una corona de Adviento ahora mismo no podemos contar con que el presupuesto sea aproximadamente de 10 dólares. Claro, si quieres una corona de Adviento más grande, eso depende mucho de las dimensiones, de dónde la vas a colocar. Generalmente se pone en la mesa de centro donde comemos, pero el precio puede variar en la medida de la exigencia de algún cliente”.
Más allá de su aspecto decorativo, la corona de Adviento funciona como una guía espiritual. Cada vela que se enciende recuerda la necesidad de cultivar la esperanza, la paz, la alegría y el amor en la vida personal y comunitaria.
Este año, el Adviento comienza el domingo 30 de noviembre, y el uso de la corona culmina en la víspera de Navidad, específicamente al atardecer del 24 de diciembre.
Con información de Hellen Concepción.