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El Ministerio de Educación (Meduca) reportó 619 centros educativos con afectaciones tras el terremoto que sacudió al país, mientras avanzan las inspecciones técnicas para determinar cuáles reúnen las condiciones necesarias para recibir nuevamente a los estudiantes.
Edwin Gordón, director general de Educación del Meduca, explicó que los daños fueron reportados inicialmente por directores y docentes, por lo que ahora corresponde a los equipos técnicos verificar cada caso.
Según el funcionario, hasta el momento se han inspeccionado 245 de las 619 escuelas reportadas. El ministerio cuenta con cerca de 520 técnicos en todo el país, entre ellos 280 ingenieros, ingenieros industriales y arquitectos, para evaluar las condiciones de los centros educativos.
Gordón indicó que el objetivo es revisar todas las escuelas del país y comunicar diariamente los avances de las inspecciones. Precisó que el mayor número de daños se concentra en Herrera, Los Santos y Veraguas.
"Queremos revisar todas las escuelas, la seguridad de los estudiantes es primero", señaló.
Ante las afectaciones registradas en las zonas más golpeadas por el terremoto, Gordón señaló que restan 33 días de clases para concluir el año escolar, cuyo cierre está previsto para el 11 de diciembre. Posteriormente, se desarrollará la semana de graduaciones hasta el 18 de diciembre.
El funcionario reconoció que las condiciones de algunas comunidades dificultan la posibilidad de habilitar espacios provisionales, como carpas o estructuras modulares, por las lluvias y los daños ocasionados.
Entre las alternativas que analiza el Meduca está la educación a distancia, que contempla clases virtuales mediante Teams y otras herramientas tecnológicas, así como el desarrollo de módulos y libros de trabajo para los estudiantes.
El director general de Educación también indicó que se estudia la posibilidad de entregar mochilas en las comunidades donde los estudiantes perdieron sus pertenencias.
Gordón aseguró que el regreso a las aulas dependerá de las evaluaciones técnicas y de las condiciones de seguridad de cada plantel.
Nosotros no vamos a llamar a clase si nuestras escuelas no están inspeccionadas”, afirmó.
El funcionario agregó que la atención socioemocional de los estudiantes y la tranquilidad de sus familias constituyen una prioridad antes de retomar las actividades escolares.
Como parte de la respuesta, indicó que 120 psicólogos están atendiendo llamadas de padres de familia a través de la línea 147. También se coordinan iniciativas para brindar apoyo socioemocional mediante las emisoras estatales.
El ministerio también recopila información sobre los docentes que viven en las comunidades afectadas, quienes se trasladan diariamente a ellas y aquellos que perdieron sus viviendas.
Gordón explicó que el ministro de Educación, Ventura Vega Osorio, prevé visitar zonas afectadas y a educadores que sufrieron pérdidas, para evaluar posibles mecanismos de asistencia a través del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot).
El funcionario añadió que algunas comunidades han utilizado centros educativos como refugios para las personas que perdieron sus hogares.
De acuerdo con Gordón, nueve centros educativos a nivel nacional están siendo utilizados como refugios, mientras que otro plantel, la escuela Papa Francisco, en Chitré, funciona como centro de acopio.
La situación también se registra en la ciudad de Panamá, específicamente en Curundú, donde el Centro Educativo Marie Poussepin abrió sus puertas para recibir a familias que temen regresar a sus apartamentos tras el terremoto y sus réplicas.
TVN Noticias conoció que el plantel brinda alojamiento y alimentación a estas personas, entre ellas niños, adultos mayores y familias que también han llevado a sus mascotas.
Berta Atencio, administradora del centro educativo, explicó que desde el viernes las familias comenzaron a llegar al lugar para pasar la noche.
La atención se mantiene con donaciones de particulares, padres de familia, organizaciones y voluntarios. Atencio indicó que el personal prepara y distribuye diariamente alrededor de mil platos de desayuno, mil de almuerzo y mil de cena.
La administradora señaló que el objetivo es ofrecer apoyo a quienes atraviesan momentos de temor e incertidumbre tras el movimiento sísmico.
Los residentes de las torres conocidas como Amarilla, Chocolate y Verde, en Curundú, han solicitado evaluaciones más profundas de sus edificios antes de regresar a sus apartamentos.
Al abordar la situación de las zonas comarcales, Gordón informó que de las 380 escuelas ubicadas en estas áreas, 150 habían sido reportadas como afectadas.
De ese total, 37 habían sido inspeccionadas y 16 estaban en condiciones de ser habitadas, mientras que las restantes presentaban afectaciones que comprometían su uso. El funcionario explicó que las dificultades de acceso a algunas comunidades complican las inspecciones y aseguró que se buscarán alternativas para los estudiantes cuyos centros educativos no puedan utilizarse.
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