Se Vale Todo
En vivo
Pesé, Herrera/El embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, realizó una gira de solidaridad y apoyo a las comunidades afectadas por el terremoto del pasado 9 de octubre, con actividades dirigidas a niños y jóvenes que aún enfrentan las consecuencias emocionales del fenómeno sísmico.
La jornada inició en Borrola, distrito de Pesé, provincia de Herrera, donde los menores participaron en presentaciones de payasos, juegos, entrega de obsequios, golosinas y comida, como parte de las iniciativas para brindarles momentos de alegría y tranquilidad.
Durante la visita, el diplomático destacó la importancia de acompañar a las familias panameñas en medio de la emergencia y señaló que Estados Unidos mantiene su compromiso de trabajar de la mano con Panamá para contribuir a la recuperación de las comunidades afectadas.
“Las amistades no solo están en los momentos buenos, sino en los momentos más difíciles”, expresó Cabrera, quien manifestó su confianza en que los panameños podrán superar las dificultades ocasionadas por el terremoto.
El embajador Cabrera también visitó albergues y otras comunidades de los distritos afectados, donde conoció las necesidades de las familias y las acciones que se desarrollan para atender la emergencia.
Como parte de la asistencia, anunció la llegada de técnicos de la empresa estadounidense Miyamoto, especializada en ingeniería y evaluación de estructuras, quienes trabajarán en inspecciones de viviendas, hospitales e instituciones para determinar las condiciones de las infraestructuras afectadas.
Cabrera indicó que se cuenta con 10 millones de dólares en asistencia, destinados a diferentes necesidades de las comunidades impactadas, entre ellas transporte, carpas, alimentos, insumos y otras acciones de apoyo.
Las iniciativas se desarrollan en coordinación con el Sistema Nacional de Fronteras (Senafront), la Presidencia de la República y la Embajada de Estados Unidos, como parte de los esfuerzos conjuntos para atender a la población y avanzar en la recuperación.
Durante la actividad, la niña Solangel expresó su alegría por la jornada y manifestó su deseo de que no vuelva a ocurrir un terremoto. “Que Dios está con nosotros”, dijo, en medio de las actividades recreativas organizadas para los menores.
La visita forma parte de las acciones de acompañamiento a las comunidades afectadas, con el objetivo de contribuir a su bienestar emocional y brindar apoyo durante el proceso de recuperación tras el sismo.
Con información de Eduardo Vega.
Te puede interesar: