TVN plus En vivo

Recuperación de empleos en Panamá podría demorar más de seis años

Reposición de empleos perdidos por la pandemia tardará al menos seis años

Aunque las cifras oficiales sitúan el desempleo en un 18.5%, el consultor laboral René Quevedo, cree que el porcentaje es más elevado y se tardará más de seis años reponer los 289 mil puestos de trabajo que se perdieron en el año 2020.

Sostuvo que ese no es el único aspecto que se tiene que tomar en cuenta, ya que la planilla estatal aumentó y todo el impacto laboral del COVID-19 lo está pagando el sector privado que, perdió 327 mil empleos.

Es decir que el 37% de los empleos formales del sector privado se perdieron en un año y eso es lo que está causando el impacto sobre la seguridad social. En el 2020, la Caja de Seguro Social perdió el 40% de sus ingresos.

Explicó que la crisis laboral que se da en el país se resume en tres elementos.

Por una parte, el 70% de los empleos son presenciales, de tal manera que mientras haya restricciones de movilidad, cuarentenas y toques de queda, seguirá aumentando el desempleo.

Segundo, mientras haya miedo de infectarse y miedo respecto a los ingresos de no saber si se va a tener dinero al final de mes, entonces la gente contiene sus gastos y eso incrementa el desempleo.

En tercer lugar, la liquidez. El consumo cayó en 600 millones de dólares mensuales y existe la necesidad de inyectar liquidez.

Otros datos que compartió Quevedo, es que el 92% de los empleos que se han generado en los últimos 10 años, son informales.

Es decir, los empleados sin contrato laboral, los independientes, aunque coticen y paguen cuotas a la Caja de Seguro Social, las empleadas domésticas, patronos con menos de cinco trabajadores y los trabajadores familiares son el motor de los empleos en el país.

Quevedo sostuvo que hay un colapso del empleo asalariado. En el 2013 el empleo asalariado privado era de 53% de todos los empleos, pero el año pasado bajó a 33%.

En la actualidad hay menos asalariados privados y el doble de funcionarios de los que se tenían en el 2004. Eso combinado con la caída del empleo asalariado, dos de cada tres trabajadores son informales o funcionarios, lo que no es sostenible.