María la Caprichosa
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Ciudad de Panamá/Alrededor de 30 menores de 18 años de edad han sido asesinados en diferentes puntos del país durante este año, de acuerdo con cifras manejadas por las fiscalías, en medio de hechos violentos relacionados, en algunos casos, con enfrentamientos entre pandillas y ataques armados.
A esta cifra se suman niños y adolescentes que han resultado heridos como víctimas colaterales en comunidades afectadas por la violencia, donde grupos criminales mantienen disputas y protagonizan ataques sin considerar la presencia de personas inocentes.
Uno de los hechos más recientes ocurrió en la comunidad de Altos de Los Lagos, en la provincia de Colón, donde un adolescente de 16 años fue herido con arma de fuego en la torre L-41. La víctima permaneció durante aproximadamente 12 horas en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Manuel Amador Guerrero, pero falleció pese a los esfuerzos del personal médico.
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En otro caso, una niña de ocho años permanece hospitalizada luego de ser alcanzada por una bala durante un ataque armado contra un hombre en Cerro Batea. Las autoridades mantienen operativos para identificar y ubicar a los posibles responsables del hecho.
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Criminólogos advierten con preocupación que los ataques vinculados al sicariato y las disputas entre grupos criminales están dejando cada vez más víctimas que no guardan relación con los conflictos.
“Las nuevas generaciones han perdido un poco ese sentido de humanidad y cometen el sicariato sin importar con quién está acompañada la persona. Eso es lo que estamos viendo en los últimos hechos, donde asesinan a personas que tienen cuentas pendientes entre ellos, pero lamentablemente terminan afectando a víctimas inocentes”, señaló José Ortega, profesor de Criminología de la Udelas.
Residentes y conocedores de la realidad de los barrios sostienen que la violencia debe detenerse, al considerar que ya no existe respeto por la vida de quienes transitan o permanecen cerca de los objetivos de los ataques.
Entre los casos registrados este año también figura la muerte de una niña de 10 años, quien quedó en medio de un ataque dirigido contra un hombre y fue alcanzada por los disparos.
La mayoría de estos hechos se ha registrado en sectores de la provincia de Colón. Aunque las autoridades han logrado identificar a algunos de los presuntos tiradores, otros casos continúan bajo investigación y sin responsables individualizados.
Con información de Hellen Concepción