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El juez de distrito de los Estados Unidos, André Birotte Jr., programó para el 12 de junio la audiencia de sentencia contra Jorge Rubén Camargo-Clarke, alias "Cholo Chorrillo", exlíder de la mayor organización de tráfico de drogas de Panamá, quien se expone a una pena mínima obligatoria de 10 años de prisión federal y una máxima legal de cadena perpetua.
Camargo-Clarke, de 46 años, fue declarado culpable la noche del jueves por un jurado federal de un cargo de conspiración para distribuir cocaína con fines de importación ilegal, informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
El acusado permanece bajo custodia federal desde marzo de 2023, tras ser extraditado desde Costa Rica, país donde fue detenido como parte de una operación coordinada entre autoridades estadounidenses y centroamericanas.
De acuerdo con las pruebas presentadas durante un juicio de cuatro días, Camargo era el cabecilla de la pandilla Bagdad, considerada la mayor organización narcotraficante de Panamá. Desde esa posición, dirigía las operaciones de aproximadamente 4,000 integrantes en Panamá y Colombia, dedicados al tráfico internacional de drogas.
Las autoridades señalaron que Camargo y la organización criminal Bagdad controlaban gran parte de la importación y exportación de cocaína a lo largo de la costa pacífica panameña. Solo en 2017, fuerzas de seguridad panameñas incautaron unas 7,9 toneladas de cocaína en áreas bajo su control.
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Según la investigación, Camargo utilizaba BlackBerry Messenger para coordinar con cómplices, incluidos proveedores colombianos, el transporte de miles de kilogramos de cocaína desde Colombia hacia Panamá, Costa Rica, El Salvador y otros países, con destino final en Estados Unidos. Además, coordinó personalmente envíos marítimos a gran escala e instruyó sobre el ocultamiento y traslado de la droga a lo largo de las rutas de suministro.
Entre los decomisos destacados figura la incautación, en noviembre de 2017, de más de 200 kilogramos de cocaína en una trampa terrestre en el área de Río Caimito, en Panamá, cargamento que Camargo había ordenado trasladar desde Colombia con la intención de introducirlo en territorio estadounidense.
La investigación fue liderada por el Grupo de Trabajo contra las Drogas del Sur de California (Scdtf), encabezado por la DEA dentro del programa HIDTA de Los Ángeles, con el apoyo de la DEA en Ciudad de Panamá, el Servicio Nacional Aeronaval (Senan), la Dirección de Investigación Judicial de la Policía Nacional, el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses y el Ministerio Público de Panamá. La Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia coordinó con el Gobierno de Costa Rica la captura y extradición del acusado.
El caso es procesado por los fiscales federales adjuntos Declan T. Conroy y Jehan Pernas Kim, de la Sección de Delincuencia Organizada Transnacional, y forma parte de la iniciativa del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF) y de la Operación Take Back America, orientadas a combatir cárteles, organizaciones criminales transnacionales y el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.