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En 2024 la región registró una caída significativa de la pobreza monetaria, pero la mejora no se traduce de forma homogénea en todos los países. Panamá se sitúa entre los pocos países donde la desigualdad medida por el índice Gini de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) es más alta en 2024 que en 2014, aunque las variaciones son de baja magnitud.
Durante el 2024, la pobreza monetaria regional bajó al 25,5% de la población, lo que representa una reducción de 2,2 puntos porcentuales respecto a 2023 y más de 7 puntos frente a 2020, el año de mayor impacto de la pandemia. La pobreza extrema se ubicó en 9,8%, con una leve reducción interanual, aunque todavía por encima de los niveles previos a 2014.
Pese a esta mejora, la Cepal alerta que la región sigue atrapada en la “trampa de la alta desigualdad, baja movilidad social y débil cohesión social”, una condición estructural que no se resuelve solo con crecimiento económico. El crecimiento del PIB per cápita fue apenas de 1,5% en 2024, confirmando la desaceleración del impulso pospandemia.
En materia distributiva, el índice de Gini mostró ligeras reducciones entre 2021 y 2024 en el promedio regional, aunque la Cepal subraya que estos avances son frágiles y altamente sensibles a los ciclos económicos y a la política social, sin cambios estructurales profundos.
El caso Panamá: suben levemente los niveles de desigualdad
En el período 2014–2024, Panamá aparece como uno de los pocos países donde la desigualdad no disminuyó, junto a Colombia y Uruguay.
Según el informe, Panamá registró en 2024 un índice de Gini ligeramente más alto que en 2014, aunque la Cepal aclara que la variación es de baja magnitud. Esto significa que, a pesar de los avances en reducción de pobreza observados en la región, la concentración del ingreso en Panamá no logró revertirse de forma sostenida en la última década.
El país muy probablemente sigue mostrando una marcada brecha entre sectores de altos ingresos y amplios segmentos vulnerables, asociada a la informalidad laboral, la desigualdad territorial y el acceso desigual a servicios sociales.
En los análisis de encuestas de hogares, Panamá también figura entre los países incluidos en las mediciones regionales de pobreza, transferencias públicas y desigualdad, lo que confirma la existencia de información estadística disponible y comparable para su evaluación.
Comparación rápida: Panamá vs. promedio regional
¿Por qué no se consideraron Cuba, Nicaragua, Venezuela y Haití en algunos análisis?
La exclusión de estos países no responde a criterios políticos, sino a limitaciones técnicas y de información, según detalla el propio informe: