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Panamá/La entrega de computadoras a los estudiantes no resolverá por sí sola las deficiencias del sistema educativo, advirtió Ernesto León, de la Fundación Mentes Brillantes, quien planteó que antes deben atenderse necesidades básicas como la alimentación, la salud, la infraestructura escolar y la capacitación docente.
León sostuvo que los dispositivos tecnológicos pueden contribuir al aprendizaje únicamente cuando forman parte de una estrategia pedagógica que incluya contenidos, mantenimiento, conectividad y docentes preparados para utilizarlos dentro del aula.
El hardware o el equipo por sí solo no hace nada. Se convierte en un equipo lúdico de cierre de brecha digital, porque le estás dando un dispositivo digital, pero no te contribuye a la educación”, expresó.
El análisis se produce en momentos en que la nueva administración del Ministerio de Educación, a cargo de Ventura Vega, anunció que continuará la compra de computadoras para estudiantes, tras la renuncia de Lucy Molinar y los cuestionamientos surgidos alrededor de la adquisición de 54,000 laptops para docentes.
León explicó que la tecnología aparece en el cuarto nivel de las necesidades educativas. En la base colocó la salud y la alimentación de los estudiantes, seguidas por una infraestructura adecuada y un entorno socioemocional seguro, acompañado de docentes capacitados.
Un estudiante que no consigue una buena salud y una buena alimentación no puede aprender. Empecemos por la base. Después de eso, el segundo nivel es la infraestructura. Tienes que tener aulas dignas”, manifestó.
En el tercer nivel ubicó la atención socioemocional y la formación docente. Después aparece el equipamiento, que no se limita a computadoras, sino que también incluye libros y otros recursos para el aprendizaje.
“O sea, mira todo lo que hay debajo, que debe ser la prioridad”, planteó.
El representante de Mentes Brillantes mencionó experiencias internacionales para explicar por qué la entrega masiva de dispositivos requiere planificación.
Atribuyó los problemas del programa One Laptop per Child en zonas rurales de Perú a la falta de electricidad, conectividad y capacitación docente. Sobre Argentina, señaló que la ausencia de una estrategia adecuada de mantenimiento y soporte provocó que algunos estudiantes quedaran rezagados cuando sus equipos se dañaban.
Como referencia positiva, mencionó el modelo aplicado en Uruguay desde 2007. Según explicó, ese país comenzó a registrar avances cuando incorporó una plataforma estandarizada, contenidos educativos, capacitación docente y reglas sobre el uso de los dispositivos.
“Cuando tienes esa mezcla entre el hardware, la capacitación docente, los contenidos y una estrategia, entonces empiezas a hablar de mejoras en los aprendizajes”, sostuvo.
Las referencias a Perú, Argentina y Uruguay corresponden al análisis ofrecido por León durante la entrevista.
León también advirtió que el cambio de autoridades a mitad del periodo gubernamental puede generar inestabilidad en el sistema educativo. Por ello, recomendó al nuevo ministro, Ventura Vega, evaluar las iniciativas que se encuentran en marcha y mantener aquellas que hayan mostrado avances.
Entre los proyectos que considera necesario continuar, mencionó la transformación curricular y la discusión de una nueva Ley Orgánica de Educación.
La recomendación que nosotros siempre, desde la sociedad civil, podemos hacer es que las cosas que se venían trabajando y que están bien continúen o que se mejoren”, expresó.
A su juicio, no debe repetirse la práctica de desechar cada cinco años los programas iniciados por la administración anterior.
“Debemos proteger estas iniciativas para que la educación no sea algo de cada cinco años, sino que sea una estrategia a largo plazo en beneficio del país”, afirmó.
León consideró que la prioridad de la nueva administración debe ser impulsar una nueva legislación educativa que permita dar continuidad a los programas de alimentación, digitalización, transformación curricular y evaluación.
Señaló que la propuesta presentada por el diputado Jorge Bloise podría servir como punto de partida para una conversación entre el Meduca, la Asamblea Nacional, los docentes, los padres de familia y los estudiantes.
Si esto no está protegido y amparado por una ley normada, va a pasar lo mismo. En 2029 entra otra administración y dice: nada de lo que se hizo anteriormente lo vamos a seguir. Nada de computadoras”, advirtió.
León se mostró partidario de elaborar una nueva ley, aunque reconoció que reformar la normativa vigente podría ser un camino más rápido. Entre los temas que deberían incorporarse, mencionó el perfil de los estudiantes y educadores, la evaluación del sistema y la participación de entidades independientes para medir la calidad educativa.
También señaló que el tiempo es uno de los principales riesgos: si la discusión no se completa antes de que termine el actual periodo gubernamental, podría producirse otro “borrón y cuenta nueva”.
Sobre la designación de Ventura Vega, afirmó que no lo conoce personalmente, pero consideró que su experiencia administrativa puede contribuir a la gestión si se rodea de especialistas en las áreas académica, administrativa y de infraestructura.
“Si yo, como ministro, no tengo una vasta experiencia en educación, pero tengo una vasta experiencia en administración, no significa que yo no pueda ser un buen ministro. Pero sí tengo que rodearme de personas expertas en cada materia”, expresó.