Desempleo, brecha salarial y violencia: los desafíos que aún enfrentan las mujeres en Panamá

En el ámbito político, Yard manifestó preocupación por la baja representación femenina en cargos de elección popular. Panamá mantiene uno de los niveles más bajos de paridad política en América Latina, con alrededor de 21 % a 23 % de mujeres en el parlamento, por debajo de otros países de la región.

Abogada llama a la igualdad de condiciones para las mujeres en Panamá

Ciudad de Panamá/Tras la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, la abogada Suky Yard, defensora de los derechos de las mujeres, la niñez y la familia, analizó los desafíos que aún enfrentan las mujeres en Panamá en ámbitos como el empleo, la participación política y la violencia de género, señalando que persisten brechas estructurales que limitan una igualdad real.

Uno de los temas que preocupa es la situación laboral, especialmente entre la población joven.

Yard indicó que, pese a que las mujeres representan una gran parte de la población universitaria y profesional en el país, todavía enfrentan obstáculos para acceder a oportunidades de trabajo en igualdad de condiciones.

Acceso al empleo

Según explicó, el país cuenta con mujeres altamente preparadas que han invertido años en formación académica, pero al momento de insertarse en el mercado laboral se encuentran con barreras que dificultan ocupar puestos acordes a su preparación.

En ese sentido, señaló que las mujeres no buscan privilegios ni concesiones, sino el reconocimiento de derechos.

Las mujeres tenemos derechos a esos espacios, no son espacios que se nos deban regalar”, afirmó.

Aunque reconoció que se han logrado avances en algunos sectores, especialmente en cargos de dirección y jefatura, la abogada sostuvo que todavía persiste una brecha salarial entre hombres y mujeres que desempeñan funciones similares o cuentan con el mismo nivel de preparación.

Yard mencionó que existen casos que evidencian las dificultades que aún enfrentan las mujeres al intentar acceder a determinadas posiciones.

Incluso relató la experiencia de una mujer que aplicó a un puesto en una institución donde uno de los requisitos era que el candidato fuera hombre, lo que refleja que aún existen prácticas discriminatorias en algunos espacios laborales.

La especialista también abordó la discriminación vinculada a la maternidad, un factor que, según explicó, todavía pesa en las decisiones de contratación.

En algunos casos, los empleadores temen interrupciones laborales relacionadas con el embarazo, lo que limita las oportunidades para muchas mujeres.

Además, señaló que existe otra barrera asociada a la edad, ya que muchas mujeres dejan de ser consideradas “atractivas laboralmente” después de cierto tiempo, incluso cuando cuentan con experiencia y preparación.

Paridad política

En el ámbito político, Yard manifestó preocupación por la baja representación femenina en cargos de elección popular. Panamá mantiene uno de los niveles más bajos de paridad política en América Latina, con alrededor de 21 % a 23 % de mujeres en el parlamento, por debajo de otros países de la región.

La abogada lamentó que durante los debates sobre reformas electorales no se lograra eliminar la llamada “válvula de escape”, un mecanismo que permite a los partidos políticos justificar la falta de candidaturas femeninas.

A su juicio, esto representa un retroceso en la búsqueda de mayor participación política de las mujeres.

“Lo que se busca es que se reconozca esa igualdad de derechos y esa igualdad de condiciones”, reafirmó.

También destacó que, dentro de muchos partidos políticos, las mujeres suelen ser la base organizativa y el motor del trabajo político, aunque esa participación no siempre se traduce en candidaturas o puestos de toma de decisiones.

Violencia de género

Otro de los temas que abordó fue la violencia contra la mujer, una problemática que continúa generando preocupación en el país.

Según explicó, durante el último año se registraron 16,545 denuncias por violencia doméstica, lo que convierte este delito en el más denunciado en Panamá.

Los casos cada vez son más atroces", adoleció.

Además, indicó que los casos de femicidi

o continúan registrándose, incluso entre niñas, adolescentes y jóvenes, lo que evidencia la gravedad del problema.

Para la especialista, aunque Panamá ha avanzado en leyes y normativas, el reto principal está en la prevención y el cambio cultural.

No somos un país preventivo, somos un país reactivo”, advirtió.

En ese sentido, planteó que la lucha contra la violencia de género y la desigualdad debe convertirse en una política pública sostenida, más allá de fechas conmemorativas, con programas de educación, prevención y sensibilización que se mantengan en el tiempo.

Yard insistió en que la igualdad de derechos para las mujeres debe entenderse como un tema de derechos humanos y desarrollo social, que requiere voluntad política, educación y compromiso de toda la sociedad para lograr cambios reales.

Otras notas que pueden ser de su interés:

Si te lo perdiste
Lo último
stats